Los misterios de la Isla de Ávalon

Ávalon es la isla mítica donde descansa el Rey Arturo. Una isla legendaria, cubierta de misteriosas nieblas y en la que el mundo actual no tiene cabida, donde sólo existen la magia y los mitos antiguos de las islas británicas. En Ávalon las leyendas están vivas y se ocultan de la vista del mundo actual, alimentando su misterio. Ávalon es el refugio de los sueños.

Isla de Ávalon

Todos los pueblos tienen sus leyendas y se cimentan sobre ellas. Son producto de una época más simple en la que la tradición oral era la forma fundamental de transmisión de conocimiento. Lo que ahora pueden verse como cuentos en aquellos tiempos eran historias que servían para educar, para inculcar valores a los pueblos. Y de todos esos mitos, pocos hay que hayan sobresalido tanto como el del Rey Arturo.

No vamos a entrar en materia sobre el origen de este personaje, de sus raíces históricas, al menos de momento. El Rey Arturo nos interesa como mito, como esa figura que reúne a un pueblo y que le da aliento contra su gran enemigo: los sajones. El Rey Arturo es una fuerza unificadora que simboliza el orden, la ley y la civilización... y la magia. Dejando de lado a los Caballeros de la Mesa Redonda y la cristianización del mito con la búsqueda del Grial, el Ciclo Artúrico está plagado de elementos paganos que entroncan con la tradición más mágica de la cultura celta.

La primera de estas figuras mágicas es la del consejero y amigo del monarca: Merlín. Merlín, lejos de su concepción tradicional como hechicero, es un druida. Este estamento de la cultura celta era el garante del conocimiento. Eran los sabios, los médicos, los magos, los videntes y los bardos. Eran los consejeros de los líderes y una de sus tareas era asegurarse de que el conocimiento de su pueblo pasaba a la siguiente generación. Contaban las historias de los héroes y los mitos de los dioses para mantener vivo su recuerdo y sus enseñanzas. Merlín es uno de los personajes míticos más importantes y su recuerdo ha perdurado hasta nuestros días. Es el consejero del Rey Arturo y el que lo guía a través de sus aventuras más sobrenaturales.


Merlín y la Isla de Ávalon

Fue capaz de ver más allá y saber el futuro grandioso que le esperaba a Arturo y lo educó para la grandes hazañas que debía acometer. Dependiendo de la versión del mito a la que hagamos caso, fue el encargado de forjar Excalibur en la isla de Ávalon y de clavarla en una roca, a fin de que Arturo se hiciera de una forma heroica con ella. En otros casos, Excalibur es una espada mágica que es entregada a Arturo por la Dama del Lago, una misteriosa hechicera del mundo de las hadas que también vive en Ávalon, gracias a la intercesión del mismo Merlín.

La misma Dama del Lago es otro de los elementos clásicos de la tradición popular celta que se cuela en los mitos del Rey Arturo. A veces es una hechicera que recibió sus enseñanzas de Merlín, mientras que otras veces es un espíritu natural perteneciente a mundo de las hadas. En algunos casos es la que le entrega a Arturo su espada prodigiosa y también la que, a la muerte del monarca, recibe de nuevo la hoja, sumergiéndola en las aguas. También es la guardiana del cuerpo de Arturo, que cayó en la batalla de Camlann. Recogió su cuerpo, lo llevó a un bote y partió con él hacia la Isla de Ávalon.

Ávalon es esa isla misteriosa donde se supone que descansa Arturo Pendragón, preparado para despertar cuando Inglaterra vuelva a necesitar de su ayuda. Ávalon es el refugio de los mitos, donde la magia sigue viva y que nos recuerda que no hay que dejar de soñar y de que el mundo está lleno de cosas extraordinarias. Por eso este blog se llama Ávalon 2.0, para que sea un lugar lleno de fantasía, magia y cosas extraordinarias. Espero que os guste.                              

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