Neil Gaiman y Terry Pratchett: dos autores, una Muerte

Descubrí a Neil Gaiman gracias a Terry Pratchett. Cómo no, fue gracias a Buenos Presagios, la novela que escribieron de forma conjunta y que es una obra de absoluto culto, uniendo la agudeza y sentido del humor de Pratchett con la capacidad de modernizar los mitos y religiones de Gaiman. Lo mejor de cada casa en un libro prodigioso que juntó a estos dos genios de la narrativa. Después de leer un poco más de Neil Gaiman, especialmente The Sandman, llegué a la conclusión de que los dos compartían muchas más cosas que un simple libro. Gaiman y Pratchett estaban unidos por la Muerte.

Gaiman y Pratchett La Muerte


La Muerte de Terry Pratchett

A Terry Prachett lo conocí hacer cerca de veinte años, gracias a la serie de Mundodisco. Uno de los personajes más importantes de dicha saga es la Muerte, la Parca, el Segador: la personificación del fin de las cosas. Un esqueleto encapuchado que porta una guadaña y que monta a lomos de un portentoso corcel llamado Binky. Muerte HABLA EN MAYÚSCULAS, de forma absoluta y rotunda. Además, es el único personaje que aparece en todos los libros del Mundodisco. Era esa forma tan acertada y sutil de hacer las cosas que tenía Pratchett: nos estaba diciendo que la Muerte estaba en todas partes.

Sin embargo, lejos de retratar a este personaje como un desalmado, como alguien oscuro y cruel, lo mostró como alguien con el peso de la inmortalidad sobre los hombros. Se limita a hacer su trabajo con pragmatismo. La Muerte de Terry Pratchett no es buena ni mala. Y la acabas cogiendo cariño. En fin, no puedes evitar no querer a alguien a quien los gatos adoran.


La Muerte de Terry Pratchet es parte del ciclo natural de las cosas. El universo tiene un origen y, al final, será la Muerte la que pase la aspiradora, la bayeta por los muebles, airee un poco el salón, friegue los platos y, en definitiva, lo deje todo limpito y ordenado antes de apagar las luces y cerrar la puerta. El único problema de la Muerte somos nosotros, los humanos.

De tanto trabajar con nosotros (o para nosotros, según se mire) a la pobre le entran ataques de empatía y de curiosidad. Desde su concepto de inmortalidad le fascina que, por ejemplo, seamos capaces de inventar cosas como el aburrimiento. Tenemos una existencia determinada en el mundo, deberíamos aprovechar cada segundo con avidez, pero encontramos la forma de no hacer nada y no desear hacer nada, desperdiciando lo único que sabemos que tenemos de forma limitada y, además, desconocemos nuestro saldo: el tiempo.


Muerte Terry Pratchett

La Muerte de Terry Pratchett no sólo aparece en todas las novelas del Mundodisco, sino que en algunas es la protagonista. Ahí la conocemos un poco mejor, disfrutando con sus absurdos intentos de comprender a los humanos, sus costumbres, hábitos, lo que sentimos… A través de su inocente perspectiva, además, Pratchett aprovecha y nos pone delante de un espejo. Cuando la Muerte se asombra ante una conducta humana lo que realmente está haciendo el genial escritor es mostrarnos un absurdo de nuestra propia naturaleza. Está acusando y poniéndonos en evidencia.

Con todo, la Muerte de Pratchett es un personaje que reluce dentro del Mundodisco. No es malvada, no mata. Se limita a recoger, a acompañar, a cosechar un alma que ha llegado al fin de su vida mortal. Lo que pasa después Pratchett nunca lo dice, aunque sí que sugiere que, al final de todo, las almas obtienen lo que esperaban merecer. No es ni siquiera un juez, no toma decisiones. La Muerte de Practhett, sencillamente, es.

La Muerte de Neil Gaiman

Muerte es uno de los personajes fundamentales de The Sandman, una de las obras más importantes de Neil Gaiman. En esta serie de cómics, Gaiman nos cuenta la historia de Morfeo, Sueño, uno de los siete eternos que existen desde el principio de los tiempos. Es una obra extremadamente compleja, larga y que no nos pondremos a desgranar aquí, pero sí que conviene aclarar un par de conceptos antes de entrar en materia.

Muerte es hermana de Sueño y del resto de Eternos: Deseo, Desesperación, Destino, Destrucción y Delirio. A pesar de su nombre, Eternos, estos seres primordiales no son inmutables. Están ahí desde el origen de todo, dan forma a la existencia, pero evolucionan con el paso de las eras. Por ejemplo, antes Delirio era Deleite, pero enloqueció; Destrucción decide abandonar a sus hermanos y sus obligaciones, mientras que, en realidad, toda la serie de The Sandman habla de la metamorfosis de Sueño, la más importante de toda su existencia como inmortal. Así pues, Eternos, pero no inmutables.


Muerte Neil Gaiman The Sandman

Muerte es la segunda en edad de los Eternos. Sin embargo, a diferencia de Pratchett, Neil Gaiman la retrata como alguien que conoce profundamente la naturaleza humana. Una persona con gustos sencillos, que adora las pequeñas cosas de la vida. Es alguien que aprovecha el momento, que sabe sacarle partido a las pequeñas cosas de la vida. Donde la Muerte de Practhett se muestra inocente y ajena a la naturaleza del hombre, precisamente para mostrar las incoherencias de nuestra forma de vivir, la Muerte de Gaiman es una amiga, alguien a quien pedir consejo cuando se tiene algún problema.

Muerte es uno de los personajes más queridos de The Sandman. Es la hermana mayor que a todos nos gustaría tener. Es comprensiva, sabe encontrar las palabras justas en cada momento y, aunque a veces no lo veamos así en un principio, siempre actúa teniendo en cuenta lo que es mejor para nosotros. Eso sí, sin dejar de descuidar sus obligaciones. Nunca le dice a nadie lo que tiene que hacer, no toma partido en ningún conflicto o enfrentamiento, sino que se limita a exponer de forma sencilla las diferentes alternativas que existen para que sea uno el que tome la decisión por voluntad propia. Pero al final uno sabe que ella estará al final de todos los caminos.

Durante toda la obra de The Sandman no son pocas veces en las que el camino de Sueño se cruza con el de su hermana mayor. Curiosamente, son los hermanos que parece que mejor se llevan de todos. Curiosamente porque no hay nada más irreal que el Sueño y no hay nada más real que la Muerte. Sin embargo, entre los dos hermanos existe una relación especial, ya que ambos son los que tratan de forma más íntima con los humanos. Sueño, porque es en su reino donde se descubren los verdaderos anhelos, lo que está oculto en el alma de los hombres. Muerte, porque delante de ella no se puede mentir, ya que no tiene sentido, y porque forma parte de la única certeza que hay en la existencia: que así como todo tiene un principio, debe haber un final.


Muerte Neil Gaiman The Sandman

La Muerte de Gaiman tampoco es un ser cruel o mezquino. Es igual de pragmática que la de Pratchett, aunque es un personaje mucho más feliz. Ambas son solitarias, cierto, pero ella ha aprendido de los seres humanos y es, en última instancia, una optimista nata. Es una Muerte que da ganas de vivir con su discurso, que te hace darte cuenta de lo hermoso que es estar vivo.

Dos Muertes, un significado

Llegados a este punto es fácil ver cuáles son algunas de las similitudes entre ambas muertes. La Muerte de Gaiman y la de Pratchett devuelven la esperanza en la humanidad, te hacen dar las gracias de estar vivo. Con sus acciones y sus palabras lo que realmente ponen sobre la mesa es que la certidumbre de lo inevitable debe ser un acicate para aprovechar la vida. En ambos casos, hay serenidad en sus afirmaciones, no grandes espectáculos de luces. La Muerte es algo natural y no debe ser temida. Llega cuando llega y es absurdo obsesionarse con ella, ya que hacerlo precisamente nos roba tiempo de vida.

Lo segundo que comparten es que nunca sabemos lo que ocurre después, pero ambos autores son profundamente humanistas. Somos nosotros mismos los que decidimos cómo es la Muerte y lo que hay más allá de ella. ¿El olvido? ¿El paraíso? ¿Tal vez el infierno? Una pregunta que sólo quedará resuelta en el momento final.


Terry Pratchett y Neil Gaiman

Pero, sin duda, lo más interesante de todo es darse cuenta de que la personificación de la Muerte tiene una consecuencia a veces no tenida en cuenta. Es cierto que no dejan de ser personajes, personajes que dejan caer puntos de vista y opiniones que pueden coincidir o no con la de los autores. Tanto en la obra de Gaiman como de Pratchett, la Muerte se les aparece a los moribundos, comparten unas cuantas palabras y terminan por acompañar a las almas a su siguiente destino.

La Muerte es una compañera. Te acompaña. En The Sandman, incluso te da la mano, ya estemos hablando del judío que toca el violín en su casa o del chico que juega con un balón en la calle con sus amigos. Nunca, nadie, muere solo. Todo el mundo tiene derecho a una última conversación, a que se le escuche lo último que tiene que decir.

Tal vez eso sea el punto en común más importante de ambos autores. La Muerte es el fin de la vida y toda vida merece un respeto. La importancia de la vida no sólo debe tener valor para el que la disfruta, sino para todos. La Muerte de Pratchett es solemne y respetuosa, la de Gaiman es cercana y sonriente, consoladora, pero ambas, irónicamente, respetan tantísimo la vida que le dan un final adecuado. Y siempre, siempre, acompañan, no siegan y se van, sino que son compañeras en el proceso. No podemos olvidar el último mensaje de la cuenta de Twitter de Terry Pratchett:
AT LAST, SIR TERRY, WE MUST WALK TOGETHER

Comentarios

  1. Gracias a ti me leeré algo de Pratchett , muy interesante el artículo. Lamento su la perdida de Pratchett

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    1. Pratchett es un imprescindible. Recomendadísimo. Ya nos contarás lo que te ha parecido :)

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