Partida de Dungeons & Dragons - El Renacer - Capítulo 6 - La Caída de Valinak

¡Vuelve El Renacer después del pequeño parón veraniego. Y lo hace entrando en su recta final. La primera partida del canal en Twitch, que luego se sube al canal de YouTube y después aquí, al blog, ya ve poco a poco llegar a su fin. Y con algunos pequeños cambios.

Si seguís la serie, veréis que en esta cambian algunas cosas de la ambientación. Pequeños detalles. Esto es, sencillamente, porque la partida estaba ambientada en una conocida serie de videojuegos perteneciente a una empresa que recientemente se ha visto envuelta en una serie de investigaciones y acusaciones realmente serias respecto a acoso sexual y comportamiento inadecuado (amén de encubrimiento de verdaderas tragedias). Y lo peor es que parece que a la empresa le preocupa más limpiar su imagen que hacer algo realmente para poner los medios para compensar a los que fueron afectados y que nunca se vuelva a repetir. Así que, después de hablarlo con la mesa, hemos procedido a un miniretcon y eliminar los elementos más reconocibles y dejar la partida con una ambientación de Fantasía Oscura genérica. Gracias por vuestra comprensión.

Y, pasando a un tema más alegre, como siempre, a la mesa un grupo de jugadores realmente extraordinario: Hernán Ruiz Lopera, que interpreta a Vash Wolfwood, el Cazador; JulyNessa, con Nilsa, la Bárbara Totémica; MorganaCosplay, en la piel de Mwezi wa mfupa, la Bruja; y Windoirus, que es Bah-Al-Abbas, el Hechicero. No sólo son grandes jugadores sino grandísimas personas, así que dadles vuestro amor.

Partida de Dungeons & Dragons - El Renacer - Capítulo 6 - La Caída de Valinak

Y, dicho esto, disfrutad del sexto capítulo de El Renacer y sabed que, pase lo que pase, el siguiente ya será el último que cierre esta aventura. ¡Gracias a todos por estar ahí!

Partida de D&D - El Renacer

El Pueblo de Ocaso ha quedado atrás en el camino, mientras vuestros pasos siguen el rastro reciente de Elnia, la curandera, huida, aliada de las fuerzas que amenazaban con destruir el tranquilo pueblo norteño.

Os dirigís a Valinak, ciudad portuaria en la costa del Mar del Atardecer. Una villa acostumbrada a los peligros de la región, pero que siempre se ha mantenido firme a los intentos de derribar sus empalizadas gracias al valor y el sacrificio de sus habitantes. Pero, Bah-al-abbas, tú conoces bien la ciudad, sus calles, sus sótanos y sus secretos, y sabes que aquí también el mal campa a sus anchas, oculto, sibilino. ¡Oh, sí! Lo sabes demasiado bien… El espíritu de Dinsha, la antigua maestra de Vash, atormenta tu mente y tus oídos y te recuerda que fue allí, en Valinak, donde vuestros destinos se unieron para siempre.

Tú lo sabes bien, Mwezi. Has hablado con ella, has sentido su odio y su absoluta entrega a las fuerzas del mal. Pero ese odio te ha atravesado, sin hacerte daño, sin dejarte más huella que alimentar tu resolución. Y tú, Nilsa, has olido su miedo. Sabes que teme la derrota y que ésta es posible. Dan igual los temibles planes que pueda haber pergeñado en las sombras, dan igual los males que se puedan desatar sobre esta tierra: las dos sabéis que las oscuridades más grandes nacen de las luces más brillantes.

Y tú, Vash, en tu corazón también pesa una gran sombra. Dinsha, aquella que enseñó a luchar con toda la fuerza y pasión de tu ser, parece haber sucumbido a las fuerzas del mal. ¿Qué significa esto? ¿Acaso la valentía, el sacrificio y el honor son algo pasajero? ¿Es posible que hasta las palabras de un juramento sean tan livianas que se las lleve el viento?

Cabalgáis hacia Valinak con urgencia, pues, ¿quién sabe hasta dónde llegaban las oscuras influencias de Elnia? ¿Qué más daño puede hacer? ¿A quién más ha corrompido la curandera? Cabalgáis con nuevos aliados junto a vosotros, pero también afrontando peligros, dentro y fuera de vuestro grupo. 

A vuestro paso, los cascos de los caballos resuenan contra las piedras del camino, como los truenos que anticipan la tormenta. Sentís bajo vosotros a los caballos dejarse el aliento, forzarse al límite para llegar cuanto antes a Valinak. Y aún así, algo en vuestro corazón os dice que incluso puede que sea demasiado tarde… 



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